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Friday, January 17, 2014

27. La práctica hace al maestro


Todos estaban en la idea de las vacaciones de invierno, así que tomé ese momento con un poco más de calma y comencé actividades un poco más artísticas con los niños. Era fácil notar la importancia del arte en el aula, los niños se sienten relajados y pueden explotar su capacidades personales, algunos descubren ser buenos para cantar, y otros para tocar instrumentos, al fin de cuentas si el lenguaje depende de los sonidos, el canto y la música son parte del mismo sistema sensorial.

Esa tarde como siempre pasé a platicar con mi amiga. Es interesante como nuestras charlas iban moldeando mis ideas sobre la docencia. Sigo teniendo miedo de dañar la mente de los niños, ¿cuánto es demasiado pedir?, ¿exijo poco?, ¿Sus risas indican que no soy un buen maestro?... quizá no hay una forma de medir el éxito, excepto con las pruebas, o esperando que un día se conviertan en personas exitosas.

Esa tarde comenzamos la discusión sobre la cantidad exagerada de contenidos que buscan crear competencias en los alumnos, pero se pierde por la falta de motivación y de repetición de todo lo que se debe enseñar.

-       A veces quisiera que los niños pudieran disfrutar las tareas y no solo pasar de una a otra, le dije con desgano.

-       No es solo poco motivante, va en contra de los principios más básicos del aprendizaje, lo cual te muestra la distancia entre la educación y el aprendizaje. 

-       Entonces, ¿deberíamos repetir más?

-       Cuando miras las historias de los grandes atletas, artistas o de todo aquel a quien admires, descubres que hay algo en común: comenzaron a construir sus habilidades desde edades muy tempranas, y dieron pasos de bebé antes de convertirse en grandes maestros. 

-       Es verdad, aunque el modelo de competencias describe ese paso lento hacía metas que permitan a los niños ser aptos en su entorno…

-       Así deberían estar planteadas, pero en realidad solo marca la meta, por ejemplo en lectura, solo dice que los niños deben ser aptos de desarrollar una competencia comunicativa de manera verbal para comprender las ideas de otros, pero no desmenuza el proceso. 

-       ¿Dónde inicia el proceso?


-   Inicia en la capacidad de escuchar y diferenciar claramente los sonidos de su lenguaje natural. Escuchas uno y otro sonidos ambientales como el canto de los pájaros, o la caída de las hojas secas, escuchas ladrar a los perros, luego les das significado y asocias palabras a esos sonidos. El cerebro funciona conjuntando información, pero no lo hace de la nada, necesita discriminar entre una palabra, una melodía y un ruido. Eso solo lo logra cuando está expuesto a cada estímulo.

-       ¿Entonces deberíamos permitir a los niños que escuchen otras estímulos para apoyarles en la lectura?.

-       Eso, y dejarles que canten, estimularlos auditivamente, dejarles hacer juegos de palabras, porque el siguiente gran paso es ver el sonido, a través de signos y símbolos que representan esos sonidos.

-       Siempre he pensado que la lectura es un proceso visual, nunca se me había ocurrido que pudiera ser auditivo.

-  Es el descuido de muchos, pero cuando trabajas con los niños, descubres que si no han logrado diferenciar los sonidos, no son capaces de relacionarlos con el símbolo que le corresponde y eso tiene como consecuencia que escriben con errores ortográficos. Es por ello que los extranjeros podemos escribir bien, pues además contamos con correctores ortográficos, pero cuando escuchamos a otros y debemos hablar es obvio que no somos nativos.

-       ¡Es cierto!, he visto que los niños son mejores cuando escriben, pero les cuesta a veces trabajo conversar, pues no entienden algunas palabras.

-       A veces da pena decir: ¡no entiendo!, pero si vences el miedo y lo intentas una y otra y otra vez, usualmente terminas no solo comprendiendo palabras, sino significados y eso es el lenguaje, que eventualmente se convierte en palabras escritas

-       Entonces deben practicar mucho, y no cambiar contenidos de manera a veces arbitraria.

-       ¡Asi es!, si miras de la vida de cualquier persona que ha sido excelente en algo, te das cuenta que comenzó con algo a veces alejado de lo que lo termina dándole tanto gusto y entonces si miras modelos biológicos, cualquiera que sea, observas dos aspectos importantes: uno es la motivación para repetir y repetir y repetir algo que termina automatizando tanto esa conducta  que se le hace fácil.

-       Es cierto, pero en la escuela a veces no lo motivamos y no les permitimos hacerlo mil veces…

-       Cuando al violonchelista Pablo Casals le preguntaron porque seguía tocando su amado instrumento después de los 90 años, el respondió que lo hacía porque quería “seguir logrando progreso”, a pesar de que su talento fue reconocido 60 años antes de ello. También dijo que el arte de la interpretación es no tocar como está escrito…

-       Entonces llega un momento en que uno mismo busca avanzar y evolucionar…

-       Si, ocurre de manera natural, pero debes darle la oportunidad al niño de hacerlo y olvidar decir: “así no se hace”, “vuélvelo a hacer”…debes dejarle que experimente un poco, que busque nuevas soluciones, otras formas de decir las cosas, y sobre todo, que lo disfrute…

Esa charla me dejó claro lo que quería para Navidad: pedí que un día pudiéramos dar más libertad a los niños para encontrar su propio talento, porque no hay duda que todos tenemos, algo en lo que somos excelentes, y hay quienes nunca lo encuentran.

Wednesday, December 18, 2013

26. Educación y aprendizaje

El frio de Chicago comenzaba a asomarse poco a poco, sin recelo. Comencé a correr por las mañanas para evitar sentir el frio y cuando llegaba a la escuela me cambiaba de ropa, eso me hacía sentir bien, y lo mejor era que en ocasiones los niños me acompañaban y los padres sentían confianza de que ellos corrieran conmigo, ¿acaso no debería ser el maestro un motor de actividad?.

Eventualmente, el frio se hizo brutalmente doloroso y para evitar enfermedades, Gaby me prestó una bicicleta, el pelotón se hizo aun más grande, pero la nieve hizo la marcha difícil, así que terminé aceptando que Gaby fuera por mi a casa y me llevara a la escuela, aunque con el tiempo la convencí de convertir su Prius en autobús escolar, y pasábamos por los niños a sus casas. Algunos padres no podían pagar el transporte, así que hicimos buenos arreglos, además Gaby se ganó muchas bendiciones. ¡Creo que si las juntara todas le alcanzarían para tres vidas enteras!.

Durante una mañana particularmente fría comencé un debate mental que me atreví compartir con Gaby: ¿por qué tenía que ir a la escuela aun en las condiciones más deplorables?. ¿por qué no podía aprender en casa?, ¿teníamos que exponer a los niños a accidentes y enfermedades?.

La primera idea de Gaby fue decirme que había en algunos países un movimiento llamado Home Schooling y que se hace más fuerte bajo diversos argumentos que incluían las distancias, el costo de las escuelas, las enfermedades, y sobre todo la violencia escolar que cada vez cobra más víctimas, además permite a los padres controlar los contenidos a los que sus hijos son expuestos.

Ese día pensé mucho en el tema, para la segunda semana de frio 12 niños se reportaron enfermos y por supuesto, estaban en riesgo el resto. Comenzamos a comer más frutas que nunca y aprendimos a lavarnos las manos con agua y jabón ya que existen estadísticas de salud que indican que eso disminuye por mucho el riesgo de contagios.

Los niños llegaban con caras cansadas después de haber recibido las vacunas de rigor, pero sin duda con ánimo por aprender, con ideas que compartir y nunca se cansaban de sonreír ante los retos. Esos eran los niños de los que no se habla en los libros.

Cuando salí de la escuela, decidí visitar a mi gurú, había estado de viaje, así que extrañaba compartir una taza de té con pan de calabaza, ¡no entiendo porque le gusta tanto!, pero me doy siempre a la tarea de llevarle uno a cambio de nuestras charlas que siempre me dejan algo interesante en la cabeza.

Esta vez le pregunté lo mismo que a Gaby ¿por qué los niños no pueden quedarse en casa a aprender?.

Creo que me miró con una extrañeza tal que pensé que estaba tratando de entrar en mi cerebro a través de mis ojos, pero después de un breve silencio al que ya me había acostumbrado, pues sabia que su respuesta era tan pensada que estaba a punto de aprender algo, me dijo:
-       Creo que puedo darte dos respuestas,  ambas independientes, pero tal vez pensando un poco en cada una descubramos que hay más posibles razones.

La primera es que si todos los niños pudieran descansar cuando el clima es extremo, el costo de los maestros y los servicios administrativos sería tal, que probablemente se volvería insostenible en poco tiempo. Cualquier región tiene cambios de temperatura que van de moderados a fuertes, pero en diferentes momentos, con lo cual crearía un calendario escolar distinto… creo que sería un poco caótico y poco viable por esas razón.

La segunda respuesta, es menos sencilla y se relaciona con la idea de la Educación. Los seres humanos son la única especie que pone a sus criaturas durante años y años en ambientes artificiales para aprender, o lo que un grupo de personas cree que deben aprender. A las ideas, planes y programas, yo le llamo educación, y dista mucho del aprendizaje, pues muchas veces estas ideas están fuera del contexto de los niños a quienes se dirigen.

Pero entonces, ¿cuál es la relación entre educación y aprendizaje?, ¿acaso no educamos para que los niños aprendan?.

-       En teoría, si, pero creo que hay una distancia enorme entre ambos. Cuando la alguien diseña un plan, lo hace pensando en lo que aprendió y en lo que piensa que los niños deben saber y cómo lo deben saber, pero hay un desfase entre lo que esa persona cree que se debe saber y el momento en que los niños pueden usar esos conocimientos. Todos creemos que los niños deben hablar, escribir, leer y saber números, pues son los aprendizajes básicos y se supone que los niños deben maximizar estas herramientas cognitivas. Pero ¿qué pasa si un niño se retrasa?, no te detienes y analizas el porque ese niño no lo hace bien y cómo lo hace. Tu programa dice que debes seguir y ese niño debe buscar los apoyos, ya sea escolares o externos para alcanzar al resto.  El problema es del alumno, no del sistema educativo.

La educación es un conjunto de ideas, que se hacen llegar a los maestros, quienes son los depositarios de las mismas, y los encargados de que los niños las aprendan, a partir de estrategias pedagógicas, así que son otra entidad distinta aunque por supuesto, son parte de la educación.

El aprendizaje, es un proceso que ocurre en el cerebro de los niños, como respuesta a los estímulos del medio ambiente, que se comparte con el resto de las especies sobre la tierra para poder sobrevivir.

El resto de las especies no dejan de aprender, por el frio o por el calor, ¿verdad?, entonces quizá no debería quejarme.

-Supongo que el resto de las especies tienen otras cosas de que quejarse, pues su examen consiste en sobrevivir y si no aprueban el examen, el costo es muy grande.

Creo entonces que debo ver las cosas desde otra perspectiva. Supongo que empujar a los niños a estudiar nos permite tener mejores medicamentos contra las enfermedades que les permitan ir a la escuela.

-He visto a tus niños más que felices corriendo contigo hacia la escuela. Creo que tú haces una diferencia enorme. ¡Los impulsas a aprender!.

Cuando volví a casa esa tarde, me hice un gran licuado de frutas y vegetales, incluso agregue espinacas (aun cuando creo que son asquerosas) para reforzar mi sistema inmunológico y aguantar el frio de Chicago, !creo que a mi madre le daría un paro cardiaco si me viera tomando eso!.

 Como decían los papás de José, si aquí nos tocó vivir, no podemos quejarnos, pues a la vida hay que darle buena cara; y creo que todos pensaban lo mismo, pues los niños que se enfermaban lloraban para que les permitieran volver a la escuela a aprender… algo raro estaba haciendo con esos niños, ¡estaba seguro que un día me culparían de un ataque de ideas por parte de ellos!, ¿qué harán los padres si estos niños deciden ser científicos?

Monday, October 7, 2013

25. Ya no me cuentes esa historia


La historia nunca fue de mi agrado. ¿Qué se supone que debe uno aprender del pasado?. Supongo que la idea es entender que otros cometieron errores y que no deberíamos repetirlos, pero la verdad es que muchos de ellos se repiten una y otra vez.  Parece que algunas cosas simplemente se reciclan.

No me avergüenzo de decir que la Historia no tenía sentido para mi, tampoco de decir que siempre me aseguré de tener buenas relaciones con cualquiera que le gustara estudiar, sin importar si eran agradables o no, aprendí rápidamente que nadie experto en todo, así que debía buscar apoyo especializado.

¿Cómo iba a enseñar Historia a los niños?, ¡no se puede inspirar si algo nunca fue inspirador!. Esta idea me mantuvo despierto durante varios días. Estaba tan cansado que una mañana decidí ser honesto con los niños.  Ese día después de reír a carcajadas después de la lectura de un cuento, de la nada, miré a los niños y ellos pensaron que les dirigiría un discurso inolvidable, pero en lugar de ello, les dije abiertamente que no me gustaba la Historia.

Creo que cuando terminé mi pequeña confesión, me sorprendió la mirada de los niños, sus ojos parecían platos, todos me miraron por un segundo, hasta que Mita se levantó a abrazarme, increíblemente, me sentí mejor, especialmente cuando ella me dijo casi en un susurro: “No se preocupe maestro, nadie es perfecto, a mi no me gusta la sopa de lentejas”.

Los niños comenzaron a sonreírme como cuando ven el helado deseado durante un día de mucho calor veraniego, y uno a uno hizo distintas confesiones. Desde José que no le gusta que su hermana le quité el control remoto, hasta Johary que admitió que odia que su mamá le compre vestidos rosas.

Pensé por un momento: ¡Diablos,  todo lo que tenemos que soportar cuando niños gracias a ese afán parental de hacernos personas de bien!, y lo peor de todo es que haciendo historia… todos pasamos por algo que odiamos y ¡no nos hace mejores!.

Cuando me repuse de mi asombro, los niños me dijeron que pondrían mucho empeño por aprender Historia, que no me preocupara, que no le dirían a nadie sobre mi secreto.

Les propuse aprender Historia como yo hubiera deseado que me enseñaran, con películas, juegos, bailes y bromas. Si así me hubieran enseñado, quizá me habría enamorado de ella y ahora estaría dando conferencias sobre la Guerra Civil o buscando piedras perdidas en el Ártico, pero nadie me enamoró, a nadie le importó, solo debía elegir entre A, B o C y si lo hacía mal, nada pasaba, y si lo hacía bien tampoco.

En tercer grado, como el resto del grupo,  le pagué 5 dólares en cada examen a John Mulder por responder mis pruebas. Él se ha hecho aún más rico desde entonces diseñando pruebas, y yo me convertí en maestro, deseando hacer sufrir a los niños como lo hicieron todos en mi infancia.

Tal vez, después de todo la historia tiene sentido, nos permite comprender las tonterías pasadas para reírnos de nosotros mismos. Pero espero que los niños lo entiendan mejor y aprendan  a sentir pasión por algo, aunque sea por la vida de alguien que seguramente no conoció un retrete o pudo limpiarse el trasero con papel ecológico.

Monday, September 16, 2013

24. Cuando la luna cae sobre una semilla de jitomate


Regresaba de correr un sábado por la mañana, dispuesto a no hacer nada durante el fin de semana, cuando descubrí un correo electrónico cuyo título era simplemente: “concurso de escritura”.

Con temor lo abrí sabiendo que eso arruinaría mi fin de semana, me senté por un segundo para reponerme de la carrera pero luego me dije a mi mismo que no debía preocuparme, si comprendí bien el proceso de lectura, entonces la escritura debía basarse en el mismo principio, excepto que añadía un proceso extra, ya que no consiste solamente en arrojar letras sobre una hoja, hay que dar coherencia, ritmo a una idea, que de primera instancia debía existir.

El mensaje era una invitación para participar en el concurso de escritura anual de la escuela, sin mayor intención que incentivar el valor de la palabra en los alumnos.

El fin de semana pensé en diversos temas que quizá los niños podrían trabajar, al principio creo que me sentí tentado a escribir yo mismo un cuento, entrelazando párrafos míos con otros de los niños, pero eso era dudar de su capacidad creativa, así que terminé escribiendo solo palabras que les dieran un poco de inspiración al grupo.

El domingo por la noche le llamé a Gaby y después de un poco de charla concluyó diciéndome: “confía en el talento de los niños”.

El lunes presenté la tarea al grupo, les mostré mis ideas y les expliqué que el concurso requería un cuento, sobre cualquier tema con la única condición que fuera absolutamente original.

Cuando concluí las explicaciones, pude escuchar el silencio absoluto que las mentes trabajando producen, y los ojos de todos me miraban con tal concentración que imaginé luces de 23 tiradores apuntando hacia mi cabeza.

Por un momento me asustó ese silencio, pero después de un rato Mita sonrió y dijo en voz alta: “¡Hagamos un cuento sobre la luna!”, y entonces Johana brincó de su asiento y gritó con alegría: “Un cuento de la luna sentada en una semilla de jitomate”… el silencio cayó de nuevo entre nosotros, pero ahora mis ojos los miraron a todos… solo pude decirles: “bien chicos, ustedes piensan y yo escribo”… todos sonreían dispuestos a disfrutar la tarea…

Había una vez… una huerta llena de vegetales de esos que nos les gusta comer a los niños, pero esta huerta era especial, ya que un grupo de estudiantes la cuidaban y daban agua, pues aprendieron lo importante que es atender a las plantas, y el papel de las abejas en el proceso de producción de los alimentos.

Estas plantas era celosamente protegidas pues gracias a ellas, este grupo de niños había ganado un listón azul en la feria de ciencia y le habían demostrado a la directora que no eran niños tontos…

No sé si sea correcto escribir eso… tal vez podemos escribir la misma idea de otra forma…

Estas plantas era celosamente protegidas porque era una promesa de alimentación para todas las generaciones por venir, porque las plantas no solo son bonitas, nos ayuda a mantenernos vivos.

Era una huerta tan bonita, que todos la admiraban, y el sol sonreía todos los días, procurando sus mejores rayos para cada planta.

Pero había un jitomate especialmente precioso, con flores tan grandes que todos pensaban que la planta no podría sostener los frutos.

Durante la noche, la luna observaba atenta cada una de las plantas, le gustaba besar a las calabazas, e iluminar con sus rayos color de plata a las papas, pero no podía ignorar las flores del jitomate, que sonreía como cuando el maestro David mira a su amiga Gaby, con ojos de borrego a medio morir…

¡No es verdad, no la miro así!, la miro… con … ¡respeto!, ¿ustedes que saben de miradas?

No se enoje maestro, es solo para darle un poco de impacto a la historia, dijo José…

Ok, entonces dejemos eso, pero ahora necesitamos drama, solo un poco…

Una noche, en que la luna estaba durmiendo, un mapache logró romper todos los cercos de seguridad que los niños habían puesto alrededor. Con un teléfono inteligente rompió los códigos de los rayos laser y de la computadora principal que mantenían a todos los intrusos fuera. Además trepó con cuerdas por la barda de protección interna y logró entrar a la huerta…

Estaba dispuesto a comerse los frutos que con tanto cuidado habían crecido.

La destrucción era inminente, pero entonces, los perros vecinos recibieron mensajes instantáneos de la luna, todos al mismo tiempo y se reunieron fuera de la escuela y asustaron tanto al mapache, que dejo un poco de caca en su camino de escape…

Caca no es una palabra muy… correcta…
¿Prefiere usted que diga que se orinó en los pantalones? Preguntó Mita…
¡Tal vez debería decir que se cagó del susto!, gritó Salvatore
No chicos, es solo que suena un poco… violento, pero está bien, eso le da drama a la historia, dejemos esa versión.

Todos las verduras sobrevivieron y fueron tan grandes y jugosas que alimentaron a todos los niños de África, pero los cuidadores, guardaron una semilla de cada una, especialmente la del jitomate, que dejaron caer en la huerta para que la luna la cuidara, y estaba tan contenta la luna que una noche, perdió el miedo y se dejó caer, libre, hermosamente iluminada  intentando abrazar a la semilla.

Pero la luna estaba en los días en que come mucho y es muy gorda, así que rebotó como pelota, ¡poin!, y como si tuviera cuerdas que la atan al cielo, regreso después de besar a la semilla en la nariz…

¿Cómo se le llama cuando alguien observa a una persona ejecutar 20 piruetas en el aire sin parpadear y caer de pie?... así me sentí. Los niños son inmensamente creativos, si les damos la oportunidad, si son capaces de hacer que la luna bese a una semilla en la nariz…¿cuál es su límite?.

Wednesday, August 21, 2013

23. El complejo proceso de la lectura


Comencé a sentir un poco de temor porque Mita no avanzaba en la lectura. Era una escritora extraordinaria, pero su pronunciación y su lectura aún eran pobres, no estaba seguro de si estaba haciendo lo correcto para ayudarle, comencé a sentir un poco de miedo ante su futuro.

Decidí pedir ayuda a mi gurú y después de clase me dirigí a su casa,  la encontré trabajando en su jardín, tomando fotos de abejas.

-Creo que tú equivocaste de área de conocimiento, debiste estudiar biología, le dije.

-La biología la veo como una herramienta que me sirve para comprender el aprendizaje.

- Creo que un día tendrás que explicarme esta idea tuya de la relación entre los bichos y el aprendizaje.

-Prometo que un día nos tomaremos un Jamba Juice y te explicaré todas mis ideas con calma.

- Creo que lo necesito, porque no sé que hacer para que Mita pueda leer correctamente, Tiene muchos problemas con la lectura y ya no sé que hacer.

-Bueno, creo que puedo ayudarte pero necesitamos entender que parte del proceso le causa problema.

-Pues solo puedo decir que no puede leer correctamente.

-El proceso de lectura es complejo, de entrada es importante comprender que el lenguaje requiere del reconocimiento de los sonidos del lenguaje, esto es particularmente difícil para los extranjeros pues a veces los sonidos no se comparten en sus idiomas.
Esto se hace a través del oído y de la capacidad de diferenciar los sonidos por separado y luego cuando se combinan.

Una vez que te aseguras que el niño puede comprender y diferenciar los sonidos de cada una de las letras, la siguiente parte del proceso es la diferenciación visual de los signos escritos, a lo cual le llamamos alfabeto y recuerda que hay muchas letras en cada alfabeto y que existen letras mayúsculas y minúsculas que aunque se llaman igual, visualmente no se parecen, que los niños deben reconocer y diferenciarlas todas, separando entre alfabeto impreso y escrito al mismo tiempo.

-Entonces estamos hablando de la capacidad de diferenciar 29 letras en el para cada forma, es decir mayúsculas, minúsculas, impresas y script… ¿eso es tener la capacidad de diferencias 116 signos?.

-¡Así es!, con sus respectivos sonidos y la combinación entre ellos.

-¡Wow!, y supongo que esto se complica si estudias otro idioma.

-¡Exacto!, Mita es hindú, pero en su país se hablan diversos idiomas, por lo que si puedo hablar a su favor, no es que no sepa leer, creo que confunde los sonidos. Es más fácil diferenciar los signos gráficos (las letras) que diferenciar los sonidos, pues requiere de más cuidado.
Ahora bien, cuando logre diferenciarlos, tendrá otro proceso que es el poder pronunciarlos correctamente. Yo quizá nunca hable sin acento, pero puedo modular lo suficiente y hacer que las personas me entiendan.
 
-¿Porqué algunas personas hablan mejor los idiomas extranjeros que otros?.

-Depende del tiempo que interactúen con el idioma y que tan jóvenes comenzaron. Quienes nacieron escuchando un idioma, cualquiera que éste sea, serán más capaces de reproducirlo y diferenciar los sonidos que quienes lo hacemos más tarde.

-Ya entiendo. Ya decía que Mita tiene una gran capacidad. Me confundía que puede escribir tan bien pero no leer, pero ya entiendo, no son proceso conjuntos… ¿Cómo puedo ayudarla?.

-Trata de pronunciar lentamente cada palabra y lo ideal es que otros niños lean con ella, que escuche leer a otros y que ella lo vaya intentando sin presiones. En este caso su familia no le puede ayudar mucho, pues siempre va a escuchar ese acento que le causa confusión, pero si le pueden apoyar si le permiten escuchar la televisión en inglés, y tú puedes tener sesiones de lectura con ella, que te escuche leer, que escuche clara y cuidadosamente las palabras. Sin duda ella tiene el potencial, solo necesita un poco de ayuda de sus amigos.

Dos semanas más tarde con 2 sesiones 15 minutos de lectura al día y con sus padres poniendo todo de su parte en el proceso, Mita comenzó a leer con más fluidez y confianza.

Si, admito que estaba dispuesto a dejarla perder el año, pero afortunadamente pude comprender lo proceso del proceso de lectura… los niños bien valen una pregunta… y ¡caramba, Si que es más complejo de lo que parece!.

Creo que espero con ansia ese jamba juice… sin duda habrá mucho que aprender de la bichología.

Friday, July 19, 2013

22. Cosechando frutos

Los días vuelan mientras se hacen planeaciones y se buscan formas de compartir ideas con los niños. Descubrí que me hice experto en encontrar la canción, el cuento o la escena perfecta al momento de preparar las clases. Con una sonrisa franca debo admitir que pude notar como me estaba convirtiendo en una persona diferente, deje de pensar en cómo yo entendía o veía el mundo y comencé a anteponer a los niños.

Años y años de libros de educación los puedo resumir en la magia de las preguntas infantiles y la importancia del apoyo de los padres. Solía creer que el dinero era lo único importante para la educación, pero aún la gente más pobre quiere que sus hijos sean mejores, que tengan un lugar importante en la vida, y confían en la escuela como el camino para alcanzar todos sus sueños.

Creo que de algún modo comencé a sentirme parte de ese grupo de mentes pensantes que creen que todos los niños pueden aprender, con la estrategia correcta y el apoyo de los padres.

Sin embargo, la directora aún me daba miradas de confusión y enfado cuando me preguntaba sobre mi planeación o pedía ideas para eventos escolares. Aún no entiendo si le molesta mi pasión o si estar en contra de la educación tradicional es demasiado para ella. Finalmente estar de acuerdo con el sistema le permite a cualquiera tener un poco de pan sobre la mesa todos los días.

Cuando llegó el momento de crear el espacio verde para plantar el producto de los proyectos de ciencia, la directora casi se come su celular cuando le dije que los niños debían ser parte de toda la planeación. Finalmente era su trabajo, esfuerzo y cuidado lo que tenía vivas todas las plantas…

-¿Cómo puedes pensar que los niños puedan participar en un proyecto escolar?, me preguntó con una mirada que si no me agacho fingiendo que había tirado algo al piso,  me habría acribillado.

Bueno, le respondí, ellos han cuidado de las plantas, son la razón de esta escuela y muchos de ellos vienen de países donde el cuidado de las plantas y las flores no es una tema de arte, es una constante en su espacio de vida… tres buenas razones que no pudo hacer a un lado, al menos no frente a toda la junta académica.

Llamé a los niños, les mostré el mapa y les expliqué el proyecto, les pedí que cocinaran sus ideas durante 6 minutos y que terminado el tiempo podrían compartir lo que habían pensado. Los niños miraron el plano y comenzaron a sonreír, con esa mirada de emoción que solo se consigue cuando tienen algo grande entre manos.

El resto de los maestros comenzó a cuchichear, supongo que la idea de invitar a los niños a la reunión les causó tanta urticaria como a la directora y pensaron que habría gritos y desorden, pero los niños y yo ensayamos tanto el quedarnos quietos durante los exámenes y aprendimos que el silencio no es miedo a hablar sino respeto ante las ideas de los demás, así que los niños podían comportarse como los mejores cuando la situación lo ameritaba, sin necesidad de gritos.

Cuando mi reloj comenzó a sonar indicando que habían pasado los seis minutos, uno a uno comenzaron a hablar, explicaron el tipo de tierra que hacía falta y luego planearon donde debía ponerse a cada planta.

-Los jitomates necesitan mucho sol y agua, así que el mejor lugar es este… las calabazas requieren de un espacio amplio pues son rastreras… las rosas sobreviven a todo por lo que ellas pueden ponerse aquí, ¡pero no, espera!, si las pones ahí cuando crezcan nos pueden rasguñar si pasamos corriendo, así que creo  este lugar sería mejor para ellas… las papas necesitan sombra... las flores para las abejas deben quedar aquí, para que no las molestemos… esta planta atrae orugas, así que no debe tocarse con esta… esta planta crece 10 pulgadas por mes, tenemos que pensar en que quede cerca de una pared para que podamos tener poleas que la sostengan… en este espacio podemos sembrar girasoles...

Todos escuchamos y nos dimos cuenta que había aprendido no solo de plantas y las necesidades de las mismas, habían aprendido también habilidades de expresión, planeación, resolución de problemas… ¿en qué libro habían aprendido eso?, ¿tal vez en alguna aplicación o hablando con Siri desde su Iphone?, ¡todos estábamos perplejos!.

Esa tarde comprendí que los niños son más que palabras en los libros, son seres moldeables  a partir del ambiente, y esa es la labor de la escuela, dar un buen ambiente para aprender, no el sistema militar con que muchos crecimos rogando por sobrevivir.

Si vamos a dejar en manos de los niños nuestro futuro, es mejor que les demos las mejores herramientas, !y sin duda alguna, nos sorprenderán!.

Wednesday, July 3, 2013

21 Cambiando escuelas por eventos deportivos


En medio de las fiestas y buenos deseos por un año que se va y la esperanza de un mejor año, se dio a conocer la lista final de escuelas que se cerrarán en la ciudad. En total 54 escuelas dejarán de atender alumnos y los padres y maestros solo tienen la promesa de que serán reubicados en otros centros educativos.

Nueva York y Filadelfia se suman a la implementación de medidas económicas para el beneficio de la educación y la niñez, lo que quiere decir que también esas ciudad sufrirán el cierre escuelas. Curiosamente, al mismo tiempo se anuncia el proyecto para edificar un nuevo estadio de beisbol y la segunda nominación para que la Ciudad sea sede de los Juegos Olímpicos, y no me tomen a mal esta idea… no es que esté en contra de los deportes, pues son un ejemplo del valor y el triunfo humanos, pero cuando se gastan millones de dólares en un complejo deportivo y se niega la educación… ¡está bien!, digamos que va a dar muchos empleos.

De esos empleos solo 1 de cada millón de niños con malas condiciones sociales durante la niñez, ganará contratos millonarios, debido a la suerte de un talento inigualable para lanzar la pelota, solo un afortunado de tener unos padres que le hayan apoyado y llevado durante años para que un día el sueño se haga realidad: brillar en un estadio lleno de fanáticos, llevando a su equipo a la gloria y firmar miles de autógrafos, evitando fotógrafos y teniendo una vida envidiable.

¿Cuántas Gabby Douglas logran el sueño Olímpico?, ¿Cuántas madres dejan todo para brindar ese apoyo?, ¿cuántos padres le dan más importancia al deporte que al colegio?. Usualmente cuando llegamos corriendo después de haber metido un gol en una portería vacía y sin nadie más a nuestro alrededor y decimos a todo pulmón: ¡quiero ser futbolista!, la respuesta es: ¡cállate y ponte a estudiar!. ¿quién quiere a un futbolista?, los abogados y médicos ganan más, ¡no puedes dedicarte a vago!.

Sin duda los proyectos de los gobernadores tienen buenas intenciones, ya que habrá muchos empleos para todos aquellos “que no tienen la oportunidad de una vida académica”, habrá empleos para quienes construyan los complejos deportivos, quienes vendan boletos, quienes se hagan cargo de la seguridad, y sin duda otros más venderán cerveza y frituras durante los partidos. Sin embargo no puedo evitar tallarme los ojos para evitar ver a José y a Mita solicitando esos empleos. ¿Para que soportar tanta tensión con los exámenes si van a terminar en las largas listas de desempleados?.

Me niego a pensar que el Sistema Educativo no puede tener otros mecanismos de funcionamiento, ¿para que pagar tanto dinero a quienes diseñan exámenes?, ¿por qué pagar reuniones en hoteles exclusivos para los directivos de más alto nivel?, ¿acaso no pueden pensar en una oficina o en el mismo salón de clase donde los niños tienen que aguantar letanías interminables?.

Supongo que comienzo a sonar deprimido… yo fui uno de los muchos que buscaron mil y un trampas para aprobar los exámenes, y hasta ahora no puedo decir que me hace falta ese conocimiento.

Creo que es hora de una charla con Gaby pues comienzo a creer que hay algo turbio en todo esto. Aunque parece que todo el mundo está feliz porque nuestro equipo de Hockey ganó la Copa Stanley… tal vez sea bueno celebrar a aquellos pocos que lograron hacer del deporte una exitosa forma de vida, y si les preguntara, seguramente me dirían  que de nada les sirvió responder exámenes y soportar a los maestros, su talento estaba en otra parte…